Estándar internacional para medir las marcas

25 02 2009
Description of relations between Axial tilt (o...

Definir los estándares de calidad que una marca debe adoptar para ser fuerte, y medirlos no es tarea fácil. Transparencia, claridad, solidez, diferenciación… son solo algunos de los calificativos que se barajan. No percibir la monetarización de intangibles acelera el ritmo cardíaco de los consejos de administración. A pesar de que nadie duda hoy día de su importancia y necesidad, la falta de parámetros brinda cierta sensación de estar tirando el dinero a la basura.

Para estudiar este fenómeno y ponerse de acuerdo en torno a estándares de valoración empresas, investigadoras de mercado, consultores, abogados y auditores de 11 países diferentes han puesto en marcha el proyecto ISO/PC231 Valoración de la Marca. En España, es impulsado por Aenor y presidido por el Instituto de Análisis de Intangibles.

“Hace 30 años, el 80% del valor de una compañía podía expresarse mediante el balance, ahora ya no es posible porque el modelo económico de estar basado en elementos tangibles a estarlo en componentes intangibles”, explicó a Expansión el director de valoración de marcas de Interbrand, Nick Stucky.

Fuente: Marketingdirecto.com – 25/02/09





Indicadores de eficiencia del Marketing

3 02 2009

A continuación se detallan algunos de los indicadores que se pueden utilizar para medir los resultados de las diferentes acciones de Marketing (Kotler & Keller, 2006):

Eficacia de la fuerza de ventas: Cuando una empresa comienza a investigar la eficacia de la fuerza de ventas, siempre encuentra aspectos que se podrían mejorar:

  • Promedio de visitas diarias por vendedor.
  • Tiempo promedio de las visitas por contacto.
  • Promedio de ventas por visita.
  • Promedio de costos por visita.
  • Porcentaje de pedidos cada 100 visitas.
  • Número de nuevos clientes por período.
  • Número de clientes perdidos por período.
  • Costo de la fuerza de ventas como porcentaje del total de las ventas.

Eficacia de la publicidad: Si bien es difícil medir lo que obtiene la empresa por las inversiones en publicidad, se deben intentar obtener al menos los siguientes datos:

  • Costo publicitario por cada 1.000 contactos alcanzados del target objetivo.
  • Opinión de los destinatarios del mensaje sobre el contenido de un aviso publicitario.
  • Medidas de actitud hacia el producto antes y después de la publicidad.
  • Número de consultas generadas por el estímulo publicitario.
  • Costo de cada consulta.

Eficacia de la promoción de ventas: La promoción de ventas incluye diferentes estímulos de compra:

  • Porcentaje de las ventas generadas por la acción promocional.
  • Porcentaje de respuesta.
  • Número de consultas derivadas por la promoción.

Eficacia de la distribución: Se debe buscar una reducción del stock y acelerar el ciclo de entrega:

  • Costo de logística como porcentaje de ventas.
  • Porcentaje de órdenes de pedido realizadas correctamente.
  • Porcentaje de entregas puntuales.
  • Número de errores de facturación.




El valor percibido por el cliente

3 02 2009

El valor percibido de los clientes debe ser medido regularmente porque es una de las claves para retenerlos y mantener o mejorar su nivel de satisfacción. Actualmente se le debe dar especial importancia a este factor, porque Internet es un instrumento sin igual para que los usuarios de Autopartes insatisfechos relaten sus malas experiencias al resto del mundo (como así también las buenas).

En el siguiente gráfico se detallan los determinantes del valor entregado a los clientes, “que es la diferencia que aprecia el cliente entre el total de ventajas y el total de costos asumidos en la compra y respecto a las demás alternativas. De esta manera, el valor percibido se basa en la diferencia entre lo que recibe y lo que entrega en cada alternativa. El cliente obtiene beneficios y asume costos”. (Kotler & Keller, 2006)





La medición del valor para los clientes

3 02 2009

La medición del valor que los clientes dan a los productos o marcas de una empresa es una métrica de suma importancia para mejorar las relaciones con los clientes e incrementar su valor. Hay un enunciado muy conocido que dice que obtener un nuevo cliente es cinco veces más costoso que retener uno que actualmente lo es, y este es el principal objetivo de la medición del valor para el cliente.

A continuación se pueden observar dos pirámides, la primera es un organigrama tradicional que se basa en el pensamiento obsoleto que coloca en la parte superior a la alta dirección, y se va bajando de niveles hasta llegar a la base, en dónde se encuentran los clientes. Las empresas orientadas a los clientes dan vuelta esta pirámide poniendo a los clientes en el nivel superior, seguido por los que tienen contacto directo con ellos (Kotler & Keller, 2006).





La evolución de la marca

3 02 2009

En el gráfico siguiente se puede observar la evolución de la imagen de marca, que evoluciona con el paso del signo al símbolo. Comienza como expresión de lo funcional, y se convierte en un símbolo con expresión profunda de lo emocional. Esto sucede porque las marcas no nacen como marcas sino como productos, y en esta evolución van adquiriendo autonomía respecto al producto. De todas maneras cabe aclarar que a pesar de esta evolución, las marcas siempre funcionan como signo y símbolo: desde el punto de vista de signo, “marcan” físicamente e identifican los productos con sus nombres; y desde el punto de vista de símbolo, se conectan con el usuario a través de todos los mensajes que hacen al discurso de la marca.

Este desarrollo de la parte simbólica de las marcas, tanto a través de las expresiones visuales como de las acciones publicitarias, genera una autonomía de la marca respecto del producto. Esto tiene como función principal  la diferenciación y el desarrollo de ventajas competitivas, y se logra considerando las interacciones de las diferentes dimensiones de las marcas:

Las marcas deben generar un sistema que envuelva a su público objetivo generando un entorno que contemple las particularidades de cada mundo. “Para los consumidores, la identidad de la marca es tangible e incluso es algo que se consume. La imagen propiamente dicha, es Producto de la identidad distintiva de la marca: una síntesis mental sustentada en valores. La imagen es lo que persiste en la memoria sintética del público, incita nuestras preferencias y estimula las decisiones de compra” (Costa, 2004).

Índice Marcas






El verbo “marcar”

3 02 2009

De la explicación de la imagen y la marca se desprende el siguiente esquema, dónde se puede observar cómo la marca de una empresa o un producto es el resultado de la  acción de “marcar”. Su sistema de significaciones implica las interacciones entre cuatro manifestaciones del signo marcario: lingüístico, escritural, icónico y cromático.

Índice Marcas






La imagen y la marca

3 02 2009

A continuación se desarrollarán los conceptos: imagen y marca, que a pesar de que puedan ser utilizados como sinónimos, la imagen es una proyección de la marca, y por esto, la marca precede a su imagen. La marca es un signo lingüístico y un signo visual, este doble signo surge por un lado, de la necesidad de designarla, verbalizarla escribirla e interiorizarla; y a su vez se transforma es un signo visual (con los logos, símbolos, colores) por la necesidad de mostrarse constantemente a través de diversos soportes, y porque la memoria visual es más fuerte que la auditiva, por esto el nombre necesita ser visto. La necesidad de nombrar se une a la necesidad de ver. Para referirse a algo hace falta un nombre, y si no lo tiene no existe (Costa, 2004).

Analizando con mayor profundidad este concepto, y ante un desconocimiento de la marca, ella  funciona como un signo visiblemente diferente al producto que ella “marca”.

Si existe una conciencia de marca, ésta se integra al Producto. “La marca empieza por el nombre: es signo verbal. Signo que designa: da nombre y señala a la vez. Sirve para nombrar, para referirse al producto a través de la marca. El nombre se transforma en signo visual, por medio del diseño, en logotipo (Logos = palabra o idea de base; Tipo = caracteres de la escritura gutembergiana). La función de los signos es significar, el logo significa un producto, una marca, una empresa” (Costa, 2004).

Índice Marcas






Las imágenes mentales de las marcas

3 02 2009

Haciendo un análisis de las marcas y sus relaciones con las Personas, las marcas forman parte del entorno material, a través de las cosas reales  que constituyen el mundo físico; pero también forman parte del individuo, a través de las percepciones y las experiencias que forman el mundo mental. La memoria sintetiza todo esto en las denominadas imágenes mentales.

Los estímulos pueden provenir tanto del mundo físico (como por ejemplo la percepción del producto), como del mundo imaginario (como los deseos o necesidades). Siempre hay una preimagen que nos fabricamos de una nueva marca, y puede ser inhibidora o estimuladora de la compra. Pero superada esta primera impresión, lo que decidirá las futuras compras ya no será simplemente efecto de percepciones: ahora hay una experiencia directa con el producto. Y si esta experiencia ha sido satisfactoria en el plano racional, funcional o emocional, se genera una fidelidad a la marca (Costa, 2004).

Cuando el individuo pasa de la dimensión física de la marca, a su dimensión psicológica de las percepciones y de las experiencias, entonces ésta se convierte en una imagen imaginaria, un referente pleno que se incorpora a la memoria personal e incide en las preferencias y las decisiones que tienen que ver con la marca (Costa, 2004).

El mundo físico se compone de los productos, logos y todo componente visual. “A partir de esta inclusión de los productos como la materia de la marca en el sistema de la misma, se abre toda una nueva perspectiva. Las percepciones dan paso a ese otro nivel mayor de conocimiento: las experiencias. Y éstas dan acceso a un plano psicológico más profundo e implicante: las emociones. Recordemos que las emociones no son del orden de la percepción, sino de la experiencia. Esta pérdida de peso de lo funcional genera un cambio de paradigma: Las emociones pertenecen al ámbito de la experiencia, no al de la percepción” (Costa, 2004).

La marca, la diferenciación y la lealtad de los clientes pueden proteger a la empresa contra la aparición de competidores de precios bajos. Y estas fortalezas no son creadas por las empresas, sino por las Personas que entran en contacto con ellas.

Las marcas también deben cumplir con la función de unir al Producto físico con su imagen, y darle significado. Los puentes naturales son los indicadores tangibles y la marca. Los indicadores tangibles van del producto funcional o físico al imaginario, y la marca une el producto imaginario con el producto físico (Wilensky, 1997).

Todos los productos tienen una imagen de sí mismos que puede coincidir o no con el producto físico, y desde el punto de vista del Posicionamiento, el producto perfecto es el que hay una coincidencia entre ambos. Si no coinciden, es indispensable la construcción, mediante acciones de Marketing, de puentes simbólicos que unan esos dos aspectos.

Un producto sin imagen no es nada más que un producto, sin notoriedad ni significado. La decisión de compra se toma en función a variables directamente comparables con la competencia, tales como el Producto y el Precio. Esta situación evoluciona si el Producto no es anónimo, si la marca “nos suena”, si la marca es reconocida, si la marca es apreciada o si ha existido una experiencia de compra previa (con el producto o la marca).

Índice Marcas






Factores generadores del auge de las marcas

3 02 2009

A continuación se pueden observar diferentes factores que impulsan la creación y el desarrollo de las marcas:

Índice Marcas






La medición del valor de la marca

3 02 2009

Para conocer cómo medir la marca se realizará un análisis de lo que engloba este concepto. La marca, tal como es utilizada en la actualidad, en sus orígenes funcionó como firma o sello de fabricante asociado a un producto, más que con una función de venta. Y esto se fue modificando a medida que se le fue dando Promoción a la misma, a través de carteles, avisos, folletos, publicidades, etc. Después vino la radio, el cine, la TV… y el Marketing. Uno de los principales factores que generó esta necesidad de desarrollo de marca fueron los mercados que se fueron tornando cada vez más competitivos. Se exigía una presentación más contundente, mayor memoria en el público, impacto visual, emocional e incluso sentimental. La marca se transformó en un signo que diferencia a los productos de sus competidores, además de certificar su origen (Costa, 2004).

Estos conceptos de procedencia y diferenciación forman parte de las funciones principales de las marcas, la procedencia es necesaria no solo desde el punto de vista de la marca sino también por cuestiones legales. Respecto a la diferenciación, se debe tener en cuenta que la mente de las Personas crea realidades, “el Marketing no es una batalla de productos, es una batalla de percepciones” (Trout & Ries, “Las 22 leyes inmutables del marketing”, 1993). Como muchas de las Autopartes se encuentran dentro del grupo de los productos no buscados, el mecanismo de percepción selectiva lleva a las Personas a ver lo que se necesitan y desean. Por estos procesos neurológicos del cerebro solo se ve aquello que confirma las opiniones o lo que se desea ver. Por este motivo las publicidades son más efectivas en época de necesidad de compra.

“La percepción es un factor psicológico, un proceso por el cual una persona interpreta y evalúa los estímulos captados por los sentidos para crear una imagen mental del mundo que le rodea. Así pues, un mismo objeto puede ser percibido de forma distinta por dos personas. Esto se debe, a que la percepción es una actividad selectiva, es decir, las personas se exponen a las fuentes de información con las que se sienten identificados, evitando aquello que les desagrada y convirtiendo los estímulos recibidos en algo que esté acorde con sus ideas. Por tanto, sólo se retienen aquellos estímulos que confirman sus ideas y creencias, olvidando con facilidad los que las contradicen. Este proceso de selección, organización e integración de los estímulos sensoriales consta de cuatro etapas (Dávila & Bassa, 1998)”. Este proceso es automático, pero es necesario comprenderlo para saber el impacto que tienen los elementos de las marcas en los compradores:

Índice Marcas